jueves, agosto 21, 2008

Radio Continental censurada???

El país / Edición Impresa

prohibió que continental retransmita en fm

Ahora el Comfer le pega al Grupo Prisa

La señal de AM 590 se emitía por la FM 104.3. Los españoles dicen que ese procedimiento había sido aceptado. El Gobierno argumenta que, en realidad, la FM fue concedida para hacer una radio cultural.

Después del pacto de convivencia que firmaron el Gobierno y el Grupo Clarín, el Ejecutivo emprendió ahora una ofensiva contra uno de los competidores del monopolio. El Comité Federal de Radiodifusión le prohibió al español Grupo Prisa que transmita la programación de Radio Continental en la FM 104.3.

A través de la Resolución 646, el interventor del Comfer, Gabriel Mariotto, le ordenó a la empresa española propietaria del diario El País que suspenda la retransmisión de la programación de la AM en la sintonía de FM. El organismo adujo que esa situación viola “legal y técnicamente” las condiciones del otorgamiento de la licencia y algunos aspectos de la Ley de Radiodifusión. Desde la empresa afirmaron que la decisión de Mariotto se basa en un artículo derogado de aquella norma y supone “graves implicancias para la libertad de expresión y para radios en todo el país”.

La pelea entre el Grupo Prisa y el Gobierno comenzó a poco de andar la guerra gaucha. El Ejecutivo vio en Radio Continental uno de los principales adversarios en la pelea por imponer las retenciones móviles. Prisa estaba en el club de los “generales multimediáticos” que atacó la Presidenta. El enojo quedó evidenciado en la conferencia de prensa que brindó Néstor Kirchner en el Hotel Panamericano unos días antes de la votación de la Resolución 125 en Diputados. “¿Grupo Prisa, no?”, inquirió entonces el ex mandatario al cronista de Continental cuando le tocó su turno de preguntar. “No, está bien, yo sé a qué te mandan a vos”, insistió Kirchner.

La relación del kirchnerismo con el Grupo Prisa había comenzado en la dirección opuesta. A mediados de 2006, cuando los propietarios del madrileño diario El País iniciaron su estrategia de expansión en la Argentina, consiguieron que el propio Kirchner, por decreto, les otorgara licencias de radios en Río Cuarto y Rosario además de la autorización para la compra de Continental y FM Hit.

La AM 590 del Grupo Prisa comenzó a transmitir su programación por la FM 104.3 en mayo pasado, con la intención de llegar a los oyentes de la ciudad donde se dificulta sintonizar la señal de amplitud modulada. La licencia para transmitir en esa FM pertenece a la empresa Nostalgie Amsud SA, que ganó la autorización luego de una polémica licitación que duró más de cinco años y en la que participó como oferente incluso el secretario de Medios, Enrique Albistur. En ese concurso también participó Prisa y quedó última. Sin embargo, merced a un acuerdo privado entre las dos empresas, los españoles explotan hoy esa señal.

Desde el Comfer afirmaron a este diario que la licencia que posee Nostalgie Amsud SA fue otorgada para brindar una “señal cultural” y que la retransmisión del contenido de la AM 590 no se ajusta al contrato.

Fuentes de Continental aseguraron que el contrato que firmaron con Nostalgie Amsud “establece un esquema de explotación permitido y generalizado en la radiodifusión argentina”. Como argumento, afirman que hay más de 20 radios AM y FM en el país que difunden la misma programación en una ciudad, como ocurre con Córdoba con la AM 810 y la FM 97.9, ambas retransmisoras de Radio Mitre, del Grupo Clarín.

Fuente Critica Digital

Al fin he vuelto..., Sera cierto esto???


La riqueza Argentina, tan grande como su estupidez…

21/08 - 09:00 - Algo sobre lo cual poco sabemos y poco se habla: nuestra riqueza ictícola, su explotación y su depredación. Las culpas repartidas entre el gobierno nacional que habla de combatir la pobreza y tira millones de toneladas de riqueza marina. Sin control ni retenciones por parte de las provincias ni de la nación, la depredación en el Golfo San Jorge y mar circundante no tiene ejemplo similar en el mundo.

Con la autoría de Alicia Jardel llegó a OPI esta ilustrativa nota de la situación actual de los recursos ictícolas en las costas de Santa Cruz y Chubut particularmente, donde la depredación producto de la falta de control, los negocios espurios y la desidia oficial ocasiona un daño irreparable a la riqueza natural del mar. La autora es una profesora mendocina, colaboradora en Investigación y está radicada en Bruselas

Le vamos a contar algo muy llamativo que está sucediendo en Argentina desde hace varios años… En el final de este comentario introductorio, daremos a conocer una cifra que se desprende de esta historia que a más de uno va a dejar helado… Se trata de un tema poco difundido en los medios masivos.

En realidad, es más probable que aparezca en el National Geographic que en nuestra TV abierta… Sin embargo, insistimos, al final, llegaremos a un número que nos dejará atónitos.

Por estos días, la prensa argentina e internacional se ocupa extensamente de lo que está ocurriendo en Punta Tombo, Chubut, donde miles y miles de pingüinos llegan hasta esas playas cercanas a la Península de Valdez…

Los llamados ‘pájaros bobos’ son la atracción para visitantes argentinos y extranjeros…
De todas formas, desde hace ya varias temporadas a estas pequeñas criaturas de 50 cm de alto les surgió una ‘competencia’ que está alterando el mapa de las aves patagónicas.

Los albatros y las gaviotas se han multiplicado de tal forma en esa geografía nacional que algunos biólogos del CENPAT (Centro de Estudios del Medio Ambiente Patagónico) están estudiando de dónde proviene semejante cantidad de ejemplares alados.

A lo largo de todo el gigantesco golfo San Jorge y en localidades pesqueras aledañas de Chubut y Santa Cruz, los habitantes del lugar ven el cielo oscurecerse cuando las bandadas terminan literalmente tapando al astro rey.

¿De dónde salieron?¿Por qué son tantos?, se preguntan. Usted, con razón, también se puede preguntar: ¿y esto que tiene que ver con nuestra realidad? Ya llegamos, esté atento a la cifra que le vamos a revelar.

Estos gigantes del aire despegan hacia el mar en busca de comida. Los científicos dicen que cada día encuentran más comida, por eso se reproducen tanto, por eso son cien veces más que en los cercanos años noventa… cien veces más.

Resulta que tanto los albatros como las gaviotas encuentran cientos de toneladas de peces muertos muy cerca de la costa.. ¿Es la contaminación? ¿Es un fenómeno natural? No, es simplemente Argentina.

En el primer mandato de Carlos Menem como presidente, un joven secretario de agricultura, ganadería y pesca de la Nación , muy promisorio, muy prometedor, tuvo una desastrosa idea: retirar los inspectores que iban a bordo de los pesqueros y los fresqueros que buscaban langostinos, cambiándolos por meros ‘observadores’, con un casi nulo poder de policía.

Este hecho coincidió casualmente (o no tanto) con otras dos situaciones desgraciadas.

1. La Comunidad Económica Europea expulsó de sus mares a los buques congeladores que eran altamente depredadores. Ante la imposibilidad de trabajar en el viejo continente, las grandes empresas españolas emigraron hacia Argentina, donde la depredación es una palabra desconocida, casi sin uso.

2. Las autoridades provinciales de Santa Cruz y Chubut en los noventa completaron el círculo permitiendo a las naves factorías foráneas a tirar (sí, a tirar por la borda) aquel pescado que no les conviniera.

Desde entonces, los buques que buscan langostinos sólo se interesan por esta especie, que cuesta en el mercado internacional 18 dólares el kilo.

Escuchó bien, casi 60 pesos el kilo.Por ello, arrojan al mar la merluza, el cazón, el abadejo, las rayas y hasta el salmón que caen en sus redes.

Como la merluza es un predador del langostino, ejemplares de muchísimo kilaje quedan atrapados, son llevados a la cubierta y luego arrojados al mar.

Como estos peces viven a 80 ó 90 metros bajo la superficie, una vez subidos al barco mueren por una normal diferencia de presión.

Aunque sean devueltos al océano, ya están muertos. ¿Quién se los come?

Acertó…los albatros y las gaviotas…¿Sabe cuántas toneladas de merluza tira al mar cada uno de estos barcos de 40 ó 50 metros de eslora? 10 toneladas diarias… 10.000 kilos… Siga sumando con nosotros…

10.000 kilos por día, sólo de merluza (no estamos contando centolla, ni abadejo, ni cazón, ni salmón, ni nada de eso) hay que multiplicarlos por la cantidad de barcos que salen a buscar langostinos.

¿Sabe cuántos son, cada día, sólo en esa zona? Nunca menos de cien.

Multiplique, cien barcos, que tiran diez mil kilos de merluza, son un millón de kilos de pescado arrojados al mar cada vez que sale el sol.

¿Sabe cuántos argentinos podrían comer estos manjares gratis cada día? Un millón de compatriotas, que dejarían de tener hambre, porque un kilo de excelente pescado es un regalo de los dioses.

¿Sabe cuál es el país que tiene la mejor educación y la tecnología más avanzada del mundo? ¿Sabe cuál es la base de la comida nipona? No es el arroz, como nos hacen creer, es el pescado.

¿Hace falta detallar las virtudes que les traería a nuestros chicos alimentar sus cerebros con fósforo de nuestros mejores ejemplares marinos?

Estos números que causan vergüenza fueron denunciados una y otra vez por los marineros no nucleados en el SOMU, el sindicato que dirige el impresentable ‘Caballo’ Suárez, ese irresponsable titular del gremio marino que se emborrachó en medio de una gira de Cristina Kirchner por Europa, generando un escándalo que motivó que lo sacaran de la delegación.

La oposición a Suárez les ha implorado a los empresarios, a los gobernadores patagónicos y a las autoridades nacionales, que terminen con esta depredación del recurso y que alimenten a la gente pobre, que también existe en el sur de nuestro país.
¿Saben cuál fue la respuesta de los dueños de las pesqueras españolas?

Tratan de no contratar personal de a bordo argentino, optando por peruanos y bolivianos que no se quejan de la depredación, porque, total, la plataforma continental no la sienten como propia.

¿Saben qué contestan los políticos argentinos? Les bajan los impuestos a las ganancias para que ganen más y no sigan protestando.

Hace pocas semanas, los marineros opositores se rebelaron y quemaron varias plantas de procesamiento en Puerto Deseado.

Uno de los pedidos, además del salarial, era que dejen de tirar pescados muertos al mar.
Los científicos extranjeros que analizan la multiplicación de gaviotas y albatros señalan con resignación: ‘La causa de semejante mutación en la población de aves no es otra que la enorme riqueza de los argentinos, casi tan grande como su propia estupidez’. (Agencia OPI Santa Cruz)

domingo, septiembre 09, 2007

Una nota que publica La Nación que me parece interesante.

Caen las expectativas de mejoras económicas

Una de las razones es la alta inflación, según un sondeo


Las expectativas sobre la evolución favorable de la economía sufrieron una importante reducción en agosto último, al alcanzar su medición un nivel 8,1% más bajo que un año atrás. El retroceso general fue resultado de las sumas de las caídas del 7,8% en la confianza en la situación actual; del 8,7% en la situación futura y del 7,6% en la intención de adquirir bienes durables. Así surge de la medición del índice general de expectativas económicas (IGEE) elaborado por la Escuela de Economía de la Universidad Católica (UCA) y TNS Gallup, que se difunde por primera vez. La encuesta incluyó 1010 entrevistas personales en 26 centros urbanos en la última semana de agosto.

Desde febrero de 2004, las expectativas económicas generales alcanzaron un valor mínimo en mayo de ese año, mientras que marcaron niveles récords en julio de 2006 y en enero último. Pero aunque repuntaron en julio, la tendencia general del corriente año ha sido a la baja. El valor alcanzado en agosto es el menor desde diciembre de 2005.

De todas formas, la percepción sigue por encima del período base, que es febrero de 2004. En el caso particular de la evaluación de la situación actual la mejora se debe a que en el último registro se percibió un progreso en el mercado laboral. En febrero de 2004, el 60% había respondido que había pocos o muy pocos puestos de trabajo disponibles, mientras que en agosto último esa opinión apareció sólo en el 40% de las respuestas.

En cambio, ha empeorado mucho la percepción sobre la evolución del costo de vida. En febrero último el 66% respondió que en los últimos 12 meses los precios habían aumentado mucho, mientras que el 30% evaluó que se habían incrementado "algo", y sólo el 4% consideró que no hubo cambios. En agosto, el 89% percibió que los precios subieron mucho; el 9% dijo que se encarecieron "algo", y apenas el uno por ciento respondió que no hubo variaciones en los últimos 12 meses.

Poca sustentabilidad

La serie muestra que la evaluación de la situación presente y futura presentan dinámicas propias y que la primera mejoró mucho más que la segunda. Según parece surgir de la medición, aunque la valoración de la situación actual mejoraba mucho, no lo hacía junto a la convicción de que tal estado era sustentable.

Con arranque para ambas percepciones en un valor de 100, la valoración de la situación presente y las perspectivas a corto plazo marcarón su valor pico en enero último con 130. En tanto, para la percepción del mediano plazo, la mejor medición fue precisamente la del valor base, del cual cayó para no recuperarse hasta ahora. La idea imperante parecería ser "estamos bien, pero vamos mal".

Aunque esta es la primera vez que el índice se difunde, las encuestas se realizan sistemáticamente desde principios de 2004, se indica en el primer reporte. También se aclara que el modelo es similar al empleado en el Reino Unido, Canadá, Noruega, Italia, Holanda, Israel, India y Corea, entre otros países.

TNS Gallup releva las expectativas económicas de los argentinos desde 1982 y de los datos surge que en cada recambio presidencial desde el retorno a la democracia las esperanzas de una mejora aumentaron significativamente.

Así ocurrió al asumir, en 1983, Raúl Alfonsín luego de la fortísima recesión con que terminó el Proceso. También con la asunción de Carlos Menem, en 1989, luego de la primera ola hiperinflacionaria.

El menor salto en las esperanzas de progreso, luego de un recambio presidencial, se produjo con la llegada al poder de Fernado de la Rúa, en diciembre de 1999, muy probablemente, porque el nivel no había caído tanto en los meses previos como en años anteriores.

También cuando Néstor Kirchner se hizo cargo de la presidencia, en mayo de 2003, se registró con intensidad el mismo fenómeno.

El valor más alto de las perspectivas se alcanzó con la asunción de Menem a su primera presidencia.

También aparece como dato curioso que la reelección del político riojano no mejoró las expectativas en 1995. Tal vez, porque fue visto como la segura continuidad de lo que ya estaba o, tal vez, porque pesó la recesión del efecto tequila, que estaba en su peor momento.

En ese sentido, aparece como una incógnita qué pasará si Cristina Fernández de Kirchner gana las elecciones. Si es vista como la continuidad de su esposo o no.

Por Jorge Oviedo
De la Redacción de LA NACION

viernes, septiembre 07, 2007

lunes, julio 30, 2007

La Argentina hoy, un país europeo (por los precios)


El rubro indumentaria es el que más sorprende en cuanto a precios. Una camisa sport cuesta 10 euros en Italia ($ 44) y una similar en la Argentina vale $ 160. Lo mismo se repite en otras prendas.
Nadie puede negar que a partir de la devaluación la Argentina se convirtió en un país barato, pero para los extranjeros. El boom turístico es una muestra de eso. Miles de personas llegan todos los años beneficiados por un tipo de cambio favorable para disfrutar de las bellezas naturales del país y arrasar, de paso, con la famosa carne argentina, prendas de cuero, calzado y otras tantas cosas.

En cambio, el éxodo de argentinos que sorprendió al mundo en los 90 se diluyó en el doloroso paso del 1 a 1 al 3 a 1 y hasta países vecinos como Bolivia o Paraguay resultaron prohibitivos para los bolsillos locales.

Sin embargo, la suba de precios internos en los últimos meses, insólitas medidas proteccionistas y la falta de práctica de producir más para bajar precios generan algunas sorpresas.

Pese a la explosión del euro (la relación actual es de 4,4 pesos por cada euro), hay nichos comerciales en Europa que aún para los argentinos pueden resultar más que accesibles. Lo que demuestra que en el mercado interno hay precios increíblemente elevados teniendo en cuenta los niveles de ingresos promedio de la población.

Una recorrida por negocios de Italia (un país que está lejos de ubicarse entre los más económicos del Viejo Continente) confirman esa situación. Veamos algunos ejemplos:

La indumentaria es uno de los rubros en donde más sorpresas se encuentran. Una camisa sport, que en la Argentina cuesta $ 160. se puede conseguir hoy en Italia a 10 euros ($ 44). Es cierto que éste es el precio de liquidación de temporada (con rebajas de 50%) pero si se lo compara con el valor pleno el costo es de 20 euros ($ 88), es decir la mitad de precio que debe pagar aquí un consumidor argentino que, obviamente, tiene sus ingresos en pesos. En cuanto a la calidad, las dos camisas fueron compradas en comercios de primera línea. En el caso de prenda italiana, el comercio estaba ubicado en la coqueta Via Roma de Torino mientras que la versión porteña es de un comercio de un shopping bonaerense. La diferencia puede encontrarse en el origen. La italiana fue confeccionada en el sudeste asiático (75% algodón y 25% poliester), mientras que la otra es de producción argentina (100% algodón). Pero si se compra una camisa «made in Italy», el precio puede subir 15 euros (66 pesos). Más allá de estos detalles, no parece justificable semejante diferencia.

Otro caso curioso es el de las corbatas. Y aquí no hay excusa de origen ya que la comparación se realiza con productos de confección italiana de 100% seda. En comercios próximos a Milán se consiguen a partir de 8 euros ($ 35). En la Argentina, corbatas de similar calidad no bajan de $ 70 y pueden llegar hasta $ 140.

Situaciones similares se repiten en casi todo el rubro de indumentaria con remeras a 5 euros ($ 22), jeans a menos de 15 euros (menos de $ 70) y vestidos de mujer desde 10 euros ($ 44).

Pero las sorpresas no se encuentran sólo en este rubro. Si bien comer en restoranes es realmente caro (ahí se siente la relación 4 a 1), los precios de alimentos en los supermercados italianos no se alejan de sus colegas argentinos (y hay que insistir que allí los ingresos son en euros).

El medio litro del reconocido aceite de oliva italiano vale alrededor de 5 euros ($ 22), lo mismo que cuesta en los comercios argentinos la misma cantidad de producto de una marca que no es de las más caras. Los famosos tallarines italianos (pasta seca de 500 gramos de primera línea) se consiguen por 0,80 de euro ($ 3,5) en un supermercado de Torino. En la Argentina, también una marca de primera línea (de las más conocidas), ronda ese precio.

En el rubro de los quesos, por ejemplo, (otra especialidad italiana) se repite la situación: los argentinos pagan lo mismo que un consumidor italiano. La variedad Reggiano-Parmigiano se consigue en un supermercado argentino a $ 50 el kilo, equivalente a los 12 euros que se paga en los comercios de la ciudad de Bérgamo, a pocos kilómetros de Milán.

Pero no todo se limita a los alimentos y la indumentaria. En el rubro electrónico la sorpresa es mayor. Un plasma de 42" vale 800 euros ($ 3.500) mientras que en la Argentina no baja de $ 7.000. Incluso en algunos casos de ofertas especiales el mismo producto en Italia se vende a sólo 500 euros. ¿Se imagina poder comprar en la Argentina un plasma de 42" por menos de $ 2.000?

La misma diferencia se repite con las computadoras, cámaras fotográficas, impresoras, etc. Y en muchos de estos casos no se puede argumentar ningún tipo de proteccionismo ya que son productos que no se fabrican en el país.

Otro caso llamativo son los autos. Si sorprende recorrer Europa y ver un parque automotor renovado se debe también a los valores de los 0 km. En Italia se pueden conseguir autos desde 7.000 euros (como el Fiat Panda).

Teniendo en cuenta un ingreso de 3.000 euros que puede tener un empleado calificado necesita para comprarlo 2,3 sueldos. En la Argentina, el Volkswagen Gol -que es el más vendido- parte de un valor de $ 27.000. Para un salario de $ 3.000, esto significa destinar 9 sueldos. ¿Hay diferencia?