domingo, junio 12, 2005
Carta ...
"Dear Friend, Cómo se ve que los árboles no te dejan ver el bosque! Cómo podes llamarte pobre, cuando sos capaz de pagar por un litro de nafta más del doble de lo que pago yo. Cuando te das el lujo de pagar tarifas de electricidad y/o de teléfono un 40% más caras de lo que me cuestan a mí.
O cuando te comprás un auto por u$s 20.000 que a mi no me cuesta más de u$s 12.000
¡¡NO TE ENTIENDO!! - Pobres somos nosotros, los habitantes de la Florida, ya que el Gobierno Estatal teniendo en cuenta nuestra precaria situación financiera nos cobra solo el 2.5% (hay otro 4% que es Federal, total 6.5%) de impuestos al consumidor final (IVA). Y no 21% como a ustedes los ricos que viven en Argentina.
Además son ustedes los que tienen "Impuestos a la Riqueza"! Porque sino fueran ustedes ricos,qué sentido tendría tener un Impuesto de ese nombre? Eh? Pobre de qué? Llorones!
Un País que es capaz de cobrarle a su Industria y Comercio impuesto a las Ganancias POR ADELANTADO como en la Argentina, NECESARIAMENTE tiene que nadar en la abundancia porque asume que los negocios de la Nación y TODOS sus Habitantes SIEMPRE tendrán ganancias y son por supuesto, como su nombre lo indica: RICOS.
Los pobres somos nosotros! Que no garpamos un sope de Impuestos si ganamos menos de u$s 3.000.- al mes POR PERSONA. Mira si seremos pobres aquí en USA, que las escuelas publicas te prestan los libros de estudio previendo que no tengas con que comprarlos.
A veces me pongo verde de envidia pensando que cuando en la Argentina sacan un préstamo cualquiera, son capaces de pagar 22%+ anual como mínimo de intereses. ESO ES SER RICO!! - No como aquí que apenas llegamos al 8% (generalmente 7.8%) justamente porque NO estamos en condiciones de pagar más.
Supongo que como todo "pobre", tenés un auto y que estas pagando tu patente unos u$s 400+ anual. Si lo haces, vos gastas 7(siete) si, 7(siete) veces mas en patente que lo que me toca pagar a mi por un auto de u$s 7.800 (Ford Taunus 1998). Del Seguro ni hablemos.
Saca la cuenta! Quién es el rico, y quien el pobre?
Por ultimo, parece ser que más del 30% de la población activa en La Argentina NO TRABAJA. Aquí en cambio solo hay un 4% en la misma situación. No te parece que el vivir sin trabajar es un lujo que solo los ricos se pueden dar?
Dejá de llorar!! Un gran abrazo, ..."
Un amigo pobre......
domingo, abril 10, 2005
Pobreza Argentina
Kirchner admitió que la pobreza en el país "impresiona" El Presidente dijo que aún “se va escalón por escalón para salir del infierno” y pidió a la sociedad que se involucre en la lucha contra la inflación.
En un acto en Casa de Gobierno por el Día Mundial de la salud, el presidente Néstor Kirchner dijo que “aún impresiona la pobreza que hay en el país”.
Luego de describir lo que calificó de “logros” de su gestión, el Presidente remarcó que “estamos saliendo del infierno, escalón por escalón” y en seguida aclaró que es posible “construir un país diferente”
De este modo, Kirchner pareció poner su atención sobre el registro en la inflación de marzo que marcó un alza de 1,5%, lo cual afectó severamente a los sectores de menores recursos.
En tanto, al referirse a las políticas de salud a nivel nacional, dijo que se logró una sensible baja en la mortalidad infantil, y destacó la necesidad de que los ciudadanos tengan calidad de vida. “La salud es fundamental para el desarrollo de los pueblos", concluyó.
Yo me pregunto quién es el que manda de los dos que estan en la foto???.
A quién metieron preso estos dos Señores por algún delito???.
Porque no trae el dinero que esta fuera del País de la provincia que gobernaba nuestro actual Presidente???.
Hablan del "Genocidio"que hicieron los militares, porque no hablan del "Genocidio"que estan produciendo los politicos de turno desde que esta la "Democracia"en la Argentina o será la "Dedocracia"en la Argentina, me diran que genocidio?, les voy a contestar, los muertos por no tener medicamentos ni recursos para curar sus enfermedades, los muertos por los robos, secuestros, etc, los muertos por la desnutricion infantil, los jubilados que mueren por no ser atendidos ni medicados como corresponde, y otros tantos que mueren por el stress por no tener trabajo y se suicidan o se mueren de infartos por no poder alimentar a su familia, toda esa gente que no se cuenta en las estadisticas y que sufre porque estos Señores no saben hacer su trabajo o mas bien saben hacer "su" trabajo para su bolsillo, este es el verdadero Genocidio en la Argentina.
Un genocidio legal y democrático por favor Señores dejen gobernar a personas con capacidad y honestidad asi nuestro Pueblo puede empezar a ver la luz al final del túnel y que no sea el tren que viene como ahora, que sea la luz de una nueva Argentina con dirigentes capaces y HONESTOS.
A este Señor recién ahora le impresiona la pobreza en la Argentina dónde estuvo viviendo estos últimos años???" en alguna nube quizas", Señores esta pobreza Ustedes fueron los que la hicieron, aunque le echen la culpa a los militares o a Menem y Ustedes ¿Dónde estaban? en otro país o eran parte de todo esto, relamente no tienen dignidad ni moral para decir semejantes palabras, hagan algo, una vez en sus vidas HAGAN ALGO POR LA PATRIA.
martes, marzo 29, 2005
Pekerman dando cátedra
Argentina ganó después de 32 años en la altura de La Paz y su entrenador comienza a desafiar a la “Cátedra”, que lo criticó con dureza.
No había terminado el mundial de México 86,pero algún hincha argentino tuvo la genial idea de colgar una bandera de grandes dimensiones, con la leyenda “Perdón Bilardo”.
Es que no era necesario esperar a que Maradona levantara la Copa. El “Narigón” le había tapado la boca a todos aquellos que lo habían criticado sin piedad.
Con Pekerman podría pasar algo parecido, pero esta vez, los que tendrían que colgar el estandarte, no debería ser cualquier hincha “veleta”, sino varias personalidades de opinión calificada.
Porque daría la impresión que el destino de José es empezar de menor a mayor.Que su camino está lleno de espinas en la largada, pero que a fuerza de trabajo, de bajo perfil y de triunfos, eso se va transformado.
Si parece que fue ayer, cuando los periodistas más influyentes lo aniquilaban, sólo porque no portaba un apellido del peso de Griguol o Griffa, en el momento de tomar los juveniles. Después, con 3 títulos del mundo no les quedó otra que elogiarlo.
Más cerca en el tiempo, las más respetadas opiniones del medio futbolístico tomaron hasta con humor su designación al frente de los mayores, porque “nunca dirigió profesionales”.
La tendencia es que una vez más deban reconocer el error. Porque no le tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones, porque juegan los que están para jugar, y no los de credenciales vencidas.
El último sábado, la Selección ganó en la altura de La Paz luego de 32 años, y no es un dato menor. Lo hizo de la mano de un técnico sabio, que no buscó excusas en la previa, que no armó un equipo fantasma, que no mandó a cortarle la cara a ningún jugador.
Justo el entrenador que sí lo hizo, y que siempre perdió, fue uno de los que alzó la voz a favor de un “técnico que conozca ese banco”, “que tenga experiencia”.
“Pekerman no ama lo que hace”. Así de duro fue César Luis Menotti, cuando le preguntaron qué le parecía la designación del ex entrenador de juveniles. “Nunca dirigió profesionales”, era el argumento.
Cuando el gran Diego fue el programa de Tinelli y Marcelo le preguntó por Pekerman, el “10” hizo silencio, como guardándose palabras duras, que más adelante pronunciaría.“Si el sabio no aprueba, malo. Si el necio aplaude,peor”.
El viejo refrán no termina de definir bien lo que pasa con Pekerman, aunque se da lo primero. Los sabios no aprobaron, aunque ya podrían mandar a hacer la bandera.Y eso que la pelota en la altura no dobla???... Te acordas quien lo dijo?
Sino te imaginás lo que hubieramos hecho...!!!
sábado, febrero 19, 2005
Escribe un joven inmigrante.
Yo soy un adolescente de 17 años, y hace 3 años vivo en España, mi nombre es Nico, soy fruto de la inmigración de los pueblos europeos hacia Sudamérica vivida en el pasado... puesto que mi madre es Española y mi padre es descendiente directo de Croatas.
ARGENTINA, es el octavo país más grande del mundo, tiene los suficientes recursos naturales para mantenerse solo, sin necesidad de comprar materia prima a otros países, un país que tiene todo tipo de clima, que tiene una tierra rica para el cultivo, en la cual nacieron grandes personalidades y que también acogió con los brazos abiertos a millones de personas de distintas nacionalidades que inmigraron, mayoritariamente por las consecuencias de la 1° y 2° Guerra Mundial, además es un país lleno de maravillosos paisajes e infinidad de encantos.
Pero me indigna mucho que la situación del país haya cambiado, ya que antes europeos, asiáticos y distintos pueblos del mundo, confiaban en nuestro país para ser su hogar y lugar de residencia para el resto de sus días, pero... después de dos o tres generaciones esto a cambiado mucho. Ahora nosotros esa segunda o tercera generación de hijos de inmigrantes volvemos a emigrar, como lo hicieron nuestros abuelos para buscar un lugar mas acogible y hospitalario en el mundo; eso si no hay que olvidar que ninguna historia de inmigrante es de color de rosa. La "inmigración", es una situación difícil, al principio todo es extraño y diferente, luego extrañas una barbaridad a tus familiares, amigos y demás costumbres, mas adelante te preguntas ¿qué hago yo acá? Al mismo tiempo te das cuenta que vivís lo mas humildemente posible, y que té queres volver al instante por que no tenes esas comodidades que tenias en tu antiguo hogar, pero... inmediatamente té acordas de los motivos por el cual te fuiste, y te dan ganas de luchar, por vos y por tu familia que te apoya, aunque a veces la familia no este por diversos motivos. Lamentablemente esto de una forma u otra lo vivieron aquellos primeros inmigrantes del siglo XIX, pasando por los del siglo XX y ahora lo volvemos a vivir esta generación del siglo XXI.
Aunque vamos a decir la mayoría de nuestros abuelos emigraron de sus países de origen debido a guerras y a las consecuencias de ellas. Ahora yo me pregunto, ¿por qué yo y mi familia y las miles de familias que están emigrando ahora, porque lo hacen?, Esa pregunta es simple de contestar, pero antes quiero decir que ser inmigrante no es ser "Cagón", ni no querer al país, porque todos los Argentinos que emigran llevan consigo una parte de Argentina y además tratan de dejarla lo mejor posible, pero esto sinceramente es imposible, no se puede defender la situación de Argentina de ahora. Seguramente lo que voy a decir mucha gente va a estar en contra, pero capaz que mirar la situación de mi país desde afuera del mismo me haya abierto los ojos.
Dónde se ha visto que los políticos se preocupen por la coima, y no por los ciudadanos, donde se ha visto que un Presidente este machacando a unos dictadores, que mataron mucha gente inocente, pero que al mismo tiempo que este Presidente esta juzgando a estos represores, miles de personas inocentes sufren asaltos, secuestros, extorsiones, violaciones y asesinatos sin que los políticos o la fuerza de orden publico hagan algo para parar esto,¿¿¿o es que ellos mismos son parte de eso??? .
Por que están dejando que la miseria, la delincuencia y la ignorancia circule por todo el país, ya sé que esto no es de ahora, pero mi importa un huevo desde cuando viene sucediendo esto, ya es hora de dejar de echarse la culpa unos a otros y empezar a hacer algo con el país, tampoco la solución es controlar a los medios, porque el pueblo quiera o no sabe lo que pasa.
SEÑORES DEL GOBIERNO, SEÑORES POLITICOS, SEÑORES EMPRESARIOS ya es hora de que dejen de ser tan déspotas y se acuerden de los que están abajo, por que aunque me vendan que en la Argentina hay futuro yo no me lo creo y no me chupo el dedo, un país no tiene futuro si cualquier persona viene y te tira un tiro por un par de zapatillas, un país no tiene futuro si todavía en el siglo XXI hay gente que se muere de hambre, un país no tiene futuro sin educación, ya que la única educación mas o menos decente es para la minoría, por que allá en un colegio publico no hay nivel, ni hay exigencia y esto hay que solucionarlo porque todos merecen los mismos derechos; tampoco hay futuro si dejan escapar a las industrias, un claro ejemplo es lo que hizo nuestro Presidente de la Nación con la Presidente de Hewlett Packard, esos plantazos no se hacen, que yo sepa Usted no levita, y además sabiendo la importancia de esa mujer no se puede hacer eso, es una falta de respeto y una torpeza por su parte. Por ultimo no hay futuro en un país en el cual siempre le echa la culpa de su situación a EE.UU. cuando el problema es nuestro, y somos nosotros quienes lo tenemos que solucionar.
Lo único que espero que Argentina vuelva a ser un gran País, y que esto sea un tropezón y no la caída definitiva; me dirán Cagón por estar afuera del "quibombo", y yo creo que no, porque mirando la situación de mi país desde afuera te das cuenta de lo que tenemos y como estamos en verdad, y ya sé que esta carta no va a cambiar la situación de mi País, pero espero que sea un granito de arena para la construcción de una Argentina Nueva, pero espero que se den cuenta la indignación que sufro por no vivir en mi País y por que este se encuentre tan en la ruina, y sinceramente le digo que mas quisiera yo que vivir en Argentina, y que esta sea POTENCIA, pero las situaciones de la vida me hicieron venir hasta el otro lado del mundo y crearme la ilusión de que algún DIA volveré y ayudaré al crecimiento de nuestra Patria.
domingo, febrero 13, 2005
Una opinión de un economista
¿Qué aprendemos de nuestras crisis?
Por Roberto Cachanosky Para LA NACION
Hay dos frases populares típicas que merecen alguna reflexión. La primera dice: "¿Hasta dónde vamos a llegar?". Esta frase trata de reflejar que, en algún momento, tiene que detenerse nuestra decadencia. Otra frase típica que he escuchado durante años es la siguiente: "Hay que esperar a que se produzca la crisis para poder cambiar el rumbo de la Argentina". Respecto a la primera frase, «¿hasta dónde vamos a llegar?», debo confesar que no tengo la menor idea, porque no es cierto que inevitablemente rebotemos una vez que tocamos fondo. Alguien me decía el otro día que cuando los argentinos tocamos fondo empezamos a cavar para seguir enterrándonos. Para saber hasta dónde vamos a llegar, previamente tenemos que saber qué vamos a hacer. Si hacemos las cosas mal seguiremos en decadencia sin encontrar un piso, si hacemos las cosas bien podremos recuperarnos sin tener un techo. Ahora bien, algunos creen que si se produce una gran crisis económica, tanto la sociedad en general como los gobernantes en particular van a reaccionar, dejando de lado las prácticas económicas que nos llevaron a la decadencia. Sin embargo, creo que parte de nuestra larga decadencia económica argentina se debe a que esperamos, y cuando digo «esperamos», me refiero al conjunto de la sociedad, a que las cosas se solucionen solas una vez que se produzca la siguiente crisis. Veamos lo que nos pasó en los últimos 30 años. Empecemos por el año 1975 y el Rodrigazo. En medio de un país sumergido en una profunda crisis política y económica, el Rodrigazo no fue otra cosa que un cambio de precios relativos impuesto por el gobierno para tratar de dominar las cuentas públicas y la inflación. El aumento de las tarifas de los servicios públicos, devaluación del peso, control de cambios y de precios y algún incremento de salarios generaron una reacción política adversa al punto que Celestino Rodrigo tuvo que renunciar al poco tiempo de anunciar el plan. Sin embargo, ninguna de las medidas adoptadas apuntó a implementar reformas estructurales de fondo. Fue así como la economía siguió desbocada. Con la llegada del gobierno militar en marzo de 1976, las cosas no cambiaron sustancialmente desde el punto de vista de las reformas estructurales. Las liberaciones de precios y del mercado de cambios fueron medidas marginales que no atacaron el problema de fondo de la economía argentina. Durante el gobierno del Proceso no hubo privatizaciones ni reforma del Estado. Lo que se hizo en ese momento fue aprovechar la abundante liquidez de los mercados financieros internacionales para, mediante el endeudamiento público, financiar los desequilibrios del tesoro. Es decir, la profunda crisis política y económica heredada del peronismo no significó un aprendizaje para no cometer los mismos errores o girar abruptamente en la política económica. En ese momento no se aprendió de la crisis heredada. A tal punto no se aprendió, que a principios de 1981 se terminó la tablita cambiaria y el mercado estalló en mil pedazos. Volvieron los controles de cambio, las regulaciones, etc., y las reformas estructurales siguieron brillando por su ausencia. Luego vino un breve período de liberación de precios, la guerra de las Malvinas, la derrota militar y de nuevo la crisis económica con licuación de pasivos y ausencia de reformas estructurales. En 1983, Alfonsín tampoco hizo ninguna reforma estructural. Su primer ministro de Economía, Grinspun, así como luego Sourrouille con el Plan Austral o luego el Plan Primavera, se limitaron a cambiar los precios relativos, recurriendo al viejo sistema de devaluación con retenciones a las exportaciones, controles de precios, control de cambios y fuerte endeudamiento interno que se conoció como el festival de bonos y el gasto cuasifiscal. Una vez más, tampoco se había aprendido nada del Rodrigazo, de la tablita cambiaria y de la licuación de pasivos. Las crisis económicas se sucedían una atrás de otra y las fórmulas económicas siempre eran las mismas. El caso de Menem fue algo diferente. Luego de fallar en el primer intento, comenzó con reformas estructurales por el lado de las privatizaciones. Soy consciente que hoy en día resulta políticamente incorrecto defender algo de lo que se hizo en los 90, pero las privatizaciones fueron un acierto. Podrá debatirse si tal o cual privatización estuvo bien o mal hecha, pero el intento por reformar a un Estado empresario ineficiente fue positivo por más que hoy este de moda, y quede bien políticamente, denostar todo lo hecho en los 90. El gran error consistió en no avanzar en las reformas de segunda generación, es decir, en las reformas del Estado a nivel nacional, provincial y municipal. El incremento del gasto y su financiamiento mediante la deuda pública implico repetir el mismo error del pasado. La diferencia fue que, en vez de financiarse el gasto con emisión monetaria e inflación, se utilizó la deuda externa. De la Rúa no aprendió del error de los 90 y de entrada comenzó su gestión sin reformas estructurales y con aumento de los impuestos. El único amago de reforma del Estado fue con el fugaz paso de López Murphy por el ministerio de Economía. Por no asumir el costo político de una reducción del gasto de US$ 3000 millones se condenó a sí mismo a una crisis económica y política que terminaría con su presidencia. Otra vez, sin aprender nada de las crisis pasadas. Simple cambio de precios La devaluación, la pesificación asimétrica, el corralito, el corralón y el default tampoco son, justamente, reformas estructurales. Hoy estamos asistiendo a un simple cambio de precios relativos sin reformas estructurales. Insistimos en ignorar los cambios de fondo, los permanentes, los que realmente pueden poner al país en la senda del crecimiento sostenido. Los argentinos chocamos una y otra vez con la misma piedra y ni nos inmutamos. Por el contrario, solemos buscar a un tercero como culpable para hacerlo responsable de nuestros males. Es mas, en los últimos 30 años las crisis se han producido, en promedio, cada cinco años, lo que debería ayudarnos a tener fresca nuestra memoria sobre los errores cometidos en el pasado reciente. A medida que van pasando los años pareciera ser que los argentinos nos vamos acostumbrando a vivir cada vez peor, conformándonos con breves períodos de una ficticia estabilidad de precios y alguna reactivación. Mientras en otros países una desocupación de dos dígitos ha producido profundos cambios en las políticas públicas, en Argentina nadie se inmuta y acudimos a los Planes Jefes y Jefas de Hogar como toda solución al problema. Mi conclusión es que los argentinos todavía no aprendimos que los problemas económicos no se solucionan solos y que por tratar de ocultarlos una y otra vez haciendo alquimias monetarias, cambiarias y financieras es que vivimos de crisis en crisis. Al menos tomemos conciencia que en economía se puede hacer cualquier cosa, menos dejar de pagar los costos de los errores. El gran interrogante es: ¿hasta cuándo vamos a seguir pagando para ver la próxima crisis?
El autor es economista.